тσdα lα vidα εs uи вαilε y тε puεdεи вαilαя*

Si puedes soñarlo, puedes hacerlo realidad...

sábado, septiembre 09, 2006

Con los pies en el barrio y el grito en el cielo


Como siempre, desaparezco más de lo que debería, y aparezco tarde...

Esto lo escribí hace tres meses... ya no siento lo que pone, pero precisamante a eso estaba esperando.No, antes no me atrevía.




Lo que es la vida. La de vueltas que da, la de veces que te parece que va a ser la última, que no vas a aguantar ni media más. Pero las soportamos, ya ves que sí. Las soportamos e incluso, si tomamos una buena posición mental, somos capaces hasta de aprender de ellas. Porque Dios aprieta pero no ahoga, o eso dicen. Aunque no soy yo la más indicada para hablar de Dios...

De pronto tu vida da un giro y te deja boca abajo, que además de ser una postura incómoda y angustiosa, te hace ver las cosas del revés, te cambia el enfoque, te rompe los esquemas. Todo te parece incomprensible y te quedas vacío, porque ya nada es como creías. Pierdes el norte. Se te vienen abajo las pocas ideas que tenías como fijas, como seguras. La tranquilidad desaparece y tu mente sufre un terremoto que, aunque no acaba contigo, deshace el puzzle y cambia la forma a cada pieza, de manera que ya ninguna encaja.¿Qué hacer?, ¿cómo reestructurar lo que durante tanto tiempo ha sido tu sostén?, ¿ahora, qué te sostiene?

Pero finalmente sales adelante, y te das cuenta de que tú eres tu propio sostén, que si quieres una mano la tienes que buscar al final de tu brazo...Obviamente todos tenemos, en la mayoría de los casos, manos y hombros que hacen que los malos momentos no sean mas que eso, momentos que tal y como llegaron se irán. Pero sólo de nosotros depende salir del túnel con la cabeza alta y las heridas cicatrizadas. Y las lecciones aprendidas, aunque cueste.

Tiempo, paciencia, tranquilidad, esperanza, predisposición y amigas. Esos son los ingredientes que hacen que uno por uno, y analizando y buscando los orígenes, los problemas tengan, sino una solución, alguna resolución o conclusión; una lección que aprender.Y la mía ha sido una gran lección. Nunca nada me había traído tanta desilusión y decepción y a su vez, (o mejor dicho, tras ello) tanta claridad. O eso pretendo creer.
Quizá me hacía falta un golpe así para confiar un poquito más en mí y no ponerme por completo en manos de los demás, porque al final, las cosas pueden cambiar y hacer que llegue a sentirme sola, desnuda...

Tenía que aprender a estar minimamente vestida sin tener que usar la ropa de los demás, porque yo también tengo la mía, y ya es hora de ponérmela. No abriga tanto si sólo uso la mía, lo sé, pero tampoco puedo dar lugar a quedarme desnuda por un mal momento.
Llámalo inocencia, pero siempre termino entregándome al 100% en confianza y cariño a quien creo que me ha dado el suyo. Pero no hay que arriesgarse tanto, o al menos no de manera en que hasta te olvides de ti misma y de todas las cosas que puedes hacer sola.

No sé si las consecuencias de todo esto serán buenas, pero ahora me siento con los pies en la tierra y, joder, qué distinta es la luna desde aquí.
Quizá sea hiperrealismo o incluso egoísmo, pero necesitaba contrarrestar tanta fantasía e inocencia...y porque prefiero buscar, para no fallar a mi propia "filosofía", la parte positiva, o al menos creer que la hay.

Es algo así como al mal tiempo buena cara, pero más absurdo.

En fin, hoy no estoy inspirada, pero era por ver que al menos no se me había olvidado el abecedario.
 
'cerebral
cerebral palsy